Certificación Well para el bienestar de los colaboradores - MEPAL
Por: Mepal

7 conceptos de la certificación Well para el bienestar de los colaboradores

2 julio, 2019

La industria de la construcción progresó considerablemente durante la última década con el surgimiento de los estándares para edificaciones amigables con el medioambiente y sus ocupantes, iniciativas creadas por múltiples organizaciones internacionales.

La certificación LEED (por las siglas en inglés de “liderazgo en energía y diseño ambiental”), por ejemplo, fomenta las edificaciones sostenibles y el uso eficiente de los recursos, como agua y energía, para reducir el impacto ambiental de la construcción. También están las normas BREEAM, principal certificación europea que apoya la sostenibilidad y la rentabilidad de un edificio.

Tanto LEED como BREEAM evalúan las relaciones del edificio con el medioambiente. Pero ningún estándar se había preocupado por la salud y el bienestar de los ocupantes de un edificio hasta el surgimiento del estándar WELL. Esta certificación pone a los seres humanos en el centro de toda construcción o proceso de diseño y es producto de siete años de investigación entre científicos, médicos y arquitectos.

El estándar WELL lo gestiona el International WELL Building Institute y está avalado por el Consejo de Construcción Ecológica de Estados Unidos (USGBC, en inglés), una organización sin fines de lucro que promueve la construcción de edificios verdes, el uso de materiales ecoamigables y las técnicas de arquitectura responsables.

El estándar WELL tiene siete áreas de actuación: aire, agua, alimentación, iluminación, actividad física, comodidad y mente. Una construcción WELL tiene el reto de mejorar la nutrición, la actitud, el estado de ánimo, los patrones de sueño y el rendimiento de sus ocupantes.

“La pieza faltante en la conversación sobre sostenibilidad es cómo construir para las personas”, afirma el International WELL Building Institute, una idea que cobra sentido si se considera que los humanos pasan el 90% de su tiempo en espacios interiores. La certificación está pensada para espacios de oficina, pero también puede otorgarse para proyectos de vivienda, centros educativos, locales comerciales y restaurantes.

Créditos: Mepal

¿Qué comprende cada concepto de la certificación WELL?

 

  1. Aire

Los edificios de oficina deben proteger a las personas de los contaminantes atmosféricos del exterior mediante la ventilación mecánica y la filtración continua de aire, entre otro tipo de medidas. La calidad del aire interior, de igual forma, puede verse comprometida por los materiales de construcción empleados en la edificación. Se recomienda el uso de materiales ecoamigables, puesto que los materiales dañinos, como el hormigón, el plástico y el acero, producen emisiones con efectos nocivos para la salud (como enfermedades respiratorias) y la naturaleza. Otras estrategias propuestas por WELL para mejorar la calidad del aire son:

  • Eliminación de las fuentes de contaminación internas, como la prohibición de fumar en el interior de las infraestructuras.
  • Control de la humedad.
  • Ventilación por desplazamiento con extractores de techo, un método 6,6 veces mejor que el aire acondicionado estándar.

 

  1. Agua

La certificación WELL entiende la importancia de garantizar la calidad y la disponibilidad del agua, por lo que propone minimizar el efecto de los aditivos del agua corriente y los contaminantes agrícolas, orgánicos e inorgánicos mediante técnicas de filtración adecuadas.

Otras de las recomendaciones son:

  • Asegurarse de que los escritorios tengan un dispensador de agua potable a una distancia menor a treinta metros.
  • Buscar alternativas tecnológicas, como el enfriador de agua independiente que utiliza luz ultravioleta para garantizar la entrega de agua limpia.

 

  1. Alimentación

El principal factor de crecimiento y desarrollo de los seres humanos es una dieta saludable y variada que contenga todos los nutrientes necesarios para el buen funcionamiento del organismo, según la Organización Mundial de la Salud.

La dinámica del trabajo puede contribuir al consumo de snacks y comidas poco favorables, debido al poco tiempo disponible, a que los alimentos se encuentran lejos del lugar de trabajo o a que solo se ofrecen alimentos poco saludables.

La función de este estándar es evitar la mala alimentación y prevenir la diabetes. Se recomienda que haya acceso a alimentos saludables, frutas y verduras frescas en el espacio de trabajo, que se disminuya la oferta de alimentos dañinos (las gaseosas, por ejemplo, no deben contener más de treinta gramos de azúcar por envase) y que las comidas no contengan grasas transgénicas.

 

  1. Iluminación

En los espacios de trabajo, el mal diseño o la iluminación insuficiente pueden debilitar la función cognitiva y afectar la calidad y cantidad del trabajo de los colaboradores, de acuerdo con investigaciones médicas. Para evitar que eso suceda, la certificación WELL indica que todos los escritorios deben tener vista de luz diurna, por lo que se recomienda diseñar con paredes de vidrio.

De igual forma, el estándar se preocupa por la intensidad de luz diurna en las estaciones de trabajo: la intensidad adecuada es la que tiene luces circadianas para el 75% de las estaciones de trabajo. El trabajador debe tener una iluminación que corresponda a cada momento del día; solo así se mantiene el ritmo circadiano normal y no se afectan los patrones del sueño.

Según un estudio de la Universidad de Colorado, la entrada de luz natural tiene beneficios positivos en la digestión y en el sueño de los seres humanos, además de aumentar la agudeza visual.

 

  1. Actividad física

La ejercitación es clave para prevenir enfermedades crónicas y mantener un peso adecuado, tanto que el Colegio de Medicina Deportiva de Estados Unidos recomienda hacer al menos treinta minutos de ejercicio al día y ejercicios de musculación al menos dos días a la semana. En el mundo laboral hay compañías que decidieron convertir el ejercicio físico en una obligación, como sucede en muchas empresas suecas.

WELL reconoce la importancia del ejercicio físico para el bienestar de los colaboradores. Por ello pide incorporar instalaciones para ejercitarse dentro o cerca del lugar de trabajo (a menos de un kilómetro), favorecer el uso de escaleras e incluir mobiliario activo, como estaciones de trabajo con altura ajustable en las que el empleado puede sentarse o pararse.

 

  1. Comodidad

Un lugar de trabajo cómodo evita las distracciones que disminuyen la productividad. Entre otros factores distractores están las temperaturas muy altas o muy bajas, el ruido y los muebles no ergonómicos.

Entre las recomendaciones WELL están la utilización de mobiliario ajustable y regulable, y de reguladores de temperatura, y la disposición de espacios acústicos.

 

  1. Mente

El medioambiente no es lo único que atenta contra el rendimiento de los empleados. En realidad, sus emociones desempeñan un papel importante en su salud y bienestar. La depresión y la ansiedad, por ejemplo, cuestan más de mil millones de dólares al año en el mundo.

El estándar WELL estimula a crear políticas laborales que ayuden a mejorar la salud mental y el bienestar de los empleados mediante la integración de espacios de relajación (salas de ocio) o espacios privados (salas de silencio), la reducción de las jornadas laborales y el establecimiento de tiempos de descanso entre una tarea y otra. Todas estas medidas ayudan a reducir el estrés y mejorar el bienestar mental y emocional.

 

La certificación WELL son las prácticas o estrategias de diseño y construcción, basadas en evidencia médica e investigación científica, que las empresas o los encargados de una edificación deben aplicar si desean fomentar un estilo de vida saludable, activo y con menos exposición a productos químicos y contaminantes dañinos. Para obtener la certificación, los edificios deben cumplir una serie de requisitos mínimos en cada uno de los siete conceptos y debe renovarse cada tres años.

well

Créditos: Mepal

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Fuentes