Cómo tomar las mejores fotografías de un trabajo arquitectónico
Por: Mepal

3 consejos para tomar las mejores fotografías de un trabajo arquitectónico

16 agosto, 2019

fotografía arquitectónica

La fotografía arquitectónica captura los espacios creados por el ser humano y refleja cómo se ven e interpretan, así como cuál es su interacción con el entorno más inmediato. Una buena fotografía de una edificación muestra los detalles de su construcción, su estilo arquitectónico y cómo se relaciona con el ambiente.

Para los arquitectos la fotografía es una disciplina valiosa: es una forma de expresión artística que documenta sus proyectos y da una idea tanto del exterior como del interior de una obra. La fotografía puede fácilmente retener clientes por su capacidad para contar historias.

Los trabajos fotográficos capturan básicamente tres caras de una obra arquitectónica: su exterior, su interior y los detalles. Del exterior, la fotografía muestra tanto la fachada de la obra como su entorno. Del interior, la concordancia entre la estructura y el diseño. Los detalles son aquellas cosas que pueden pasar desapercibidas, pero que definen la “personalidad” de una obra arquitectónica.

La ventaja de los arquitectos al acercarse a la fotografía es que ya tienen los conocimientos técnicos sobre la edificación, independientemente de que fotografíen una construcción propia o de terceros. Solo les faltaría pulir la técnica fotográfica. A continuación se presentan algunos consejos para compaginar ambas disciplinas:

 

Escoger la iluminación adecuada

Una buena iluminación ayuda a dar mayor énfasis a un espacio, estructura o atmósfera. Decía el arquitecto francés Le Corbusier que la arquitectura es el encuentro de la luz con la forma, precisamente porque la luz da forma a los espacios.

Hay algunos factores que se deben tener en cuenta para obtener diferentes capturas:

  • Momentos del día para exteriores. Es importante observar cómo cambia la iluminación de la obra a lo largo del día: saber dónde estará el sol permite elegir el mejor tipo de luz para la foto. Si el sol está detrás del edificio o hay poca luz, se obtendrá una silueta o se sobreexpondrá el cielo. Con el sol en la parte frontal o hacia el costado, el edificio se puede fotografiar con una exposición uniforme y con luz ambiental. El amanecer y el atardecer producen sombras suaves. Durante el resto del día las sombras son fuertes y definidas.

 

  • Iluminación artificial en interiores. A la hora de capturar aspectos del interior de una edificación, como el mobiliario y el diseño arquitectónico, los fotógrafos tratan de aprovechar la iluminación natural. Sin embargo, puede que no sea suficiente y que se necesiten fuentes de luz artificial. En esos casos, se recomienda usar un trípode (que permite absorber la luz natural) para lograr que, de alguna manera, predomine la luz del exterior.

 

El flash no siempre es la mejor opción, porque los brillos en los objetos deterioran la calidad de la foto, a menos que se utilicen difusores. Por ello es preferible hacer las tomas en modo “alto rango dinámico” (HDR), que se utiliza cuando la cantidad de luz no se distribuye uniformemente en un espacio, y que permite escoger los elementos de la toma que tendrán todos sus detalles y colores, y aquellos que van a perder matiz o se van a ver más oscuros.

Créditos: pixabay

El propósito de la fotografía y la composición

La selección de una toma u otra dependerá de lo que se quiera contar o resaltar de la edificación. Hay varios factores que intervienen en la composición, como la presencia de personas y elementos, el tipo de iluminación, el encuadre y la ubicación, entre otros. Aprovechar esos factores permite mostrar las diferentes perspectivas de una misma obra. La inclusión de personas permite hacerse una idea de la dimensión de los objetos y del espacio (se puede ver cuál es el tamaño de una persona en comparación con un mueble, por ejemplo).

En el caso de los arquitectos, las columnas, los perfiles y las líneas diagonales sirven para dirigir la vista del espectador hacia el punto que se desee destacar. También está la búsqueda de formas, el uso de zoom para probar diferentes encuadres, los ángulos fotográficos, las texturas y perspectivas.

Es importante prestar especial atención a las líneas y las formas a la hora de capturar una fotografía. Las líneas tienen asociaciones emocionales: las diagonales crean una sensación de movimiento, porque quiebran los esquemas de la mirada; las horizontales, una sensación de calma, porque las personas las utilizan de forma cotidiana (por ejemplo al leer); y las verticales, una sensación de poder o crecimiento, pues las personas dirigen la mirada de arriba a abajo o de abajo a arriba. En general, las líneas pueden crear profundidad y enmarcar un espacio en particular según el propósito del fotógrafo.

fotografia arquitectonica

Créditos: pixabay

Evitar las distorsiones

Una de las reglas de la fotografía de arquitectura es no distorsionar la perspectiva. La idea es fotografiar edificios o espacios de la forma más fiel posible. Sin embargo, en los casos en que no haya la distancia necesaria para hacer una captura y el fotógrafo se vea en la necesidad de extender la profundidad de campo, automáticamente se distorsionan los elementos de la composición.

Para evitarlo se utilizan objetivos (dispositivos que abarcan distancias focales) de tipo angulares, porque el espacio podrá verse más grande de lo que realmente es sin que se produzcan alteraciones o líneas curvas. En general, los objetivos permiten que la fotografía tenga un campo de visión amplio con la menor distorsión posible. De igual forma, existen objetivos descentrables, llamados tilt & shift (descentrable y basculante) que cambian el plano de enfoque para simular que una escena de tamaño natural parezca una miniatura.

 

Los arquitectos y diseñadores deben ver en la fotografía arquitectónica una oportunidad para profundizar en lo que hace que un edificio sea estéticamente popular y explicarlo de una forma más didáctica y gráfica.

Créditos: pixabay

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